Gobierno de Peñalosa y la obra de la calle 94

Bogotá, febrero 23 de 2016. Las obras en la calle 94 con avenida NQS están a nueve meses de concluir en su totalidad. La administración del alcalde Enrique Peñalosa le puso el acelerador a los trabajos con el objetivo de entregar la megaobra que desde 2009 se enfrentó a retrasos e incumplimientos.
La organización por parte del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) hizo posible que desde este fin de semana, y hasta el próximo miércoles, se adelante uno de los trabajos más complejos en materia de construcción: el empate de la red matriz del Acueducto, Tibitoc. El gigante tubo con diámetros de entre 1.85 y 1.50 metros es el encargado de suministrar agua al 40% de Bogotá y de ahí la magnitud de esta obra, con la que se busca desviar un tramo de 700 metros de la red matriz del costado occidental hacia el oriental. Se espera que este miércoles en horas de la mañana la vía esté habilitada. “Este empate es indispensable para continuar con la construcción de la intersección. Este gobierno está comprometido con la obra que ha presentado inconvenientes en su ejecución. Junto con el contratista y la interventoría se han agilizado las labores, igualmente con el apoyo de las entidades distritales involucradas en el proyecto”, aseguró la directora del IDU, Yaneth Rocío Mantilla.
El proyecto tiene cinco kilómetros de redes de alcantarillado pluvial y sanitario, de los cuales se instalaron 1.5 kilómetros mediante sistema de túnel (pipe jacking) en el costado oriental de la avenida Novena en el barrio el Chicó. Se han hincado 20.000 metros lineales verticales de paredes para muros de contención para llevar a cabo la intersección a desnivel y se han reemplazado dos kilómetros de redes menores de acueducto. Actualmente, se encuentra en ejecución la construcción de los tres pasos férreos sobre la NQS. La obra tiene un avance de construcción del 75 por ciento. A medida que se han concluido intervenciones en tramos de la obra, se han ido habilitando a la ciudadanía, como la calzada oriental, es decir la carrera Novena entre calles 93 Bis y 95. Para culminar el proyecto se debe edificar la estación de bombeo, estructura que equivale a la construcción de un edificio de cuatro pisos debajo del deprimido, localizada en la intersección del paso a desnivel, que drenará las aguas lluvias del mismo. En este sentido, es necesaria la construcción de los pasos deprimidos sobre la calzada occidental. Una vez se traslade el tráfico vehicular al costado oriental se iniciarán las actividades de tablestaca y posterior excavación. Algo de historia La construcción de la intersección de la calle 94 con NQS arrancó con el acuerdo 180 de 2005, con el que se permitió adelantar una licitación por valor de $45 mil millones que fue adjudicada al consorcio Conexión, responsable de los diseños de la obra y que se vio involucrado en el carrusel de contratos. En 2010, Conexión incumplió el contrato y el IDU se vio en la obligación de multarlo y posteriormente caducarlo y liquidarlo. Cuando se declaró la caducidad del contrato los diseños estaban adelantados solo un 80%. Finalizando 2011 se abrió una nueva licitación para el proyecto por $86 mil millones que tenía como objeto terminar los diseños y posterior construcción, la cual fue adjudicada al consorcio AIA CONCAY. En 2012 inicia la etapa de complementación, cuando se terminan los diseños el contratista informa que para construir se requieren $166 mil millones. En enero de 2013 arranca la obra y en el transcurso de los trabajos se generan varios inconvenientes, uno de ellos con la comunidad por un tanque de agua de una edificación que se encuentra en espacio público, eso tarda la intervención seis meses. Luego se genera un nuevo inconveniente por la fachada de un edificio y se deben detener las obras de un frente de trabajo por tres meses. Posteriormente se presentan nuevos problemas con el traslado de redes con empresas de servicios públicos.
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