🟥 La izquierda colombiana rumbo a 2026: entre unidad estratégica, tensiones internas y el legado de Petro



Por. Editson Romero Angulo
Periodista


A medida que se acerca la contienda presidencial de 2026, la izquierda colombiana se encuentra en un momento decisivo. Aunque el presidente Gustavo Petro no puede aspirar a la reelección, su influencia sigue siendo determinante en la configuración del bloque progresista. El reto: consolidar un proyecto político que trascienda su figura, mantenga la base electoral del Pacto Histórico y enfrente con éxito a una derecha que busca articularse.

🧱 El proyecto de un partido único

Petro ha insistido en la necesidad de fusionar las colectividades que integran el Pacto Histórico en un solo partido político. La Colombia Humana, su plataforma original, ya dio el primer paso al aprobar la búsqueda de unificación jurídica con otras fuerzas aliadas. La idea es replicar modelos exitosos como el frente amplio francés, incorporando movimientos sociales, sindicatos y sectores de centroizquierda que no necesariamente hacen parte del progresismo electoral.

Este “congreso progresista” propuesto por Petro busca reunir a las más de 1.500 personas elegidas en 2023 para definir una hoja de ruta común. El objetivo declarado: “hacer irreversible la transformación democrática de Colombia”.

🔄 Reorganización y nuevos liderazgos


La izquierda no solo se reorganiza institucionalmente, también se prepara para una consulta interna que defina su candidato presidencial. Tres nombres destacan:

  • Iván Cepeda: senador con fuerte respaldo en sectores sociales y defensor de la paz. Su irrupción revitalizó el debate interno.
  • Gustavo Bolívar: exsenador y figura mediática, con gran conexión con las bases del Pacto Histórico.
  • Daniel Quintero: exalcalde de Medellín, polémico pero con presencia regional y estrategia digital agresiva.

La consulta progresista, prevista para octubre de 2025, será clave para evitar la fragmentación del voto de izquierda y repetir la fórmula que en 2022 catapultó a Petro.


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Tensiones internas y el “plan B”

No todo es cohesión. El exgobernador Carlos Caicedo promueve un movimiento alternativo llamado “Frente Unido por el Pueblo”, que se presenta como un plan B al petrismo. Aunque comparte principios progresistas, busca mayor autonomía frente al liderazgo presidencial. Esta iniciativa podría convertirse en una plataforma paralela, con aspiraciones propias, lo que pondría a prueba la capacidad de articulación del Pacto Histórico.

Además, figuras como Francia Márquez han expresado críticas al Gobierno, lo que refleja tensiones entre sectores afrodescendientes, feministas y ambientalistas frente a decisiones del Ejecutivo. Aunque recientemente se mostró una imagen de reconciliación entre Márquez y Petro, las diferencias persisten.


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️ ¿Unidad o dispersión?

La izquierda colombiana enfrenta un dilema similar al de la derecha: ¿apostar por una candidatura única o permitir que múltiples aspirantes compitan en primera vuelta? La experiencia de 2022 sugiere que una consulta interna sólida puede fortalecer al candidato elegido, pero también existe el riesgo de que las divisiones ideológicas y personales debiliten el proyecto.

📊 Conclusión

La izquierda tiene a su favor una base electoral movilizada, el control del aparato estatal y un discurso de transformación que aún resuena en amplios sectores. Sin embargo, el desgaste del Gobierno, las tensiones internas y la aparición de movimientos alternativos podrían complicar su camino hacia 2026.

El desafío será lograr una unidad estratégica que no dependa exclusivamente de Petro, sino que construya una narrativa colectiva capaz de enfrentar los embates de una oposición cada vez más organizada.