📰 ¡Agua va! Gobernador Jorge Rey y 70 alcaldes se lanzan al chapuzón presupuestal

Por. Editson Romero Angulo

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Cundinamarca, tierra de montañas, empanadas y ahora también de reclamos con sabor a agua potable. El gobernador Jorge Emilio Rey, acompañado por más de 70 alcaldes con cara de “esto ya huele mal”, alzó la voz (y casi la manguera) para exigir la liberación de $820.000 millones que llevan 17 meses atrapados en el limbo burocrático del Ministerio de Vivienda Gobernación de Cundinamarca.

💧 ¿Qué está pasando? Según Rey, no se trata de pedir más plata, sino de que el Ministerio simplemente deje salir la que ya está lista para ejecutar. “Ministra, no le pedimos un solo peso: solo que ejerzan sus competencias”, dijo el mandatario, con tono de quien ya agotó el café, la paciencia y el protocolo Gobernación de Cundinamarca.

🚿 ¿Y para qué tanta agua? Nada menos que 66 proyectos de acueducto y alcantarillado están en pausa, esperando que alguien en Bogotá se digne a decir “sí, arranquen”. Mientras tanto, en muchas veredas de Cundinamarca, el agua llega más por milagro que por tubería Periodismo Público.

🪣 La escena: Imagínese un salón lleno de alcaldes, cada uno con su carpeta, su mapa y su cara de “esto lo radicamos hace año y medio”. El gerente de Empresas Públicas de Cundinamarca también estaba allí, como el DJ de una fiesta sin música: todos listos para ejecutar, pero sin presupuesto liberado Hoy Diario del Magdalena.

🎭 ¿Y el tono jocoso? Pues bien, si el agua no llega por las tuberías, al menos que fluya el humor. Algunos alcaldes propusieron bautizar la situación como “el viacrucis hidráulico”, mientras otros sugirieron que el Ministerio de Vivienda se convierta en el nuevo escape room: ¡a ver quién logra liberar los recursos antes de que se seque la esperanza!

📣 Conclusión: Entre risas nerviosas y reclamos serios, la petición es clara: que el Gobierno Nacional deje de hacerle el quite al agua y permita que los municipios hagan lo que saben hacer: gestionar, construir y servir. Porque si algo está claro en Cundinamarca, es que la sed de soluciones no se apaga con comunicados.