#RumboALaCasaDeNariño El pulso de las firmas hacia 2026 en el mundo electoral colombiano

Por. Editson Romero Angulo

Periodista 


La Registraduría Nacional del Estado Civil ha encendido el reloj electoral. El 21 de enero marcará el límite para certificar quiénes lograron superar el umbral de apoyos ciudadanos y quiénes quedarán en el camino. En ese punto se definirá no solo la lista oficial de aspirantes presidenciales por firmas, sino también el mapa de alianzas y consultas que darán forma a la contienda de 2026.

El primer corte: nueve avalados


Hasta ahora, nueve nombres han recibido el visto bueno tras la depuración de millones de rúbricas. Entre ellos destacan figuras con trayectoria diversa: la exalcaldesa de Bogotá Claudia López, el excanciller Luis Gilberto Murillo y el exconcejal Juan Daniel Oviedo, quienes ya han manifestado su intención de medirse en las consultas interpartidistas del 8 de marzo. Oviedo, con paso firme, ya está inscrito en la Gran Consulta; López y Murillo aún calibran el terreno político en el que competirán.

La lista se amplía con el exministro Mauricio Cárdenas, el exsenador David Luna, la periodista Vicky Dávila y el exgobernador Aníbal Gaviria. A ellos se suman aspirantes con respaldo partidista como Paloma Valencia, Juan Manuel Galán, Juan Carlos Pinzón y Enrique Peñalosa, estos dos últimos bajo el paraguas del Partido Oxígeno.

Nuevos habilitados y escenarios en disputa

En semanas recientes, la Registraduría confirmó la habilitación de Santiago Botero y Mauricio Lizcano. El primero ha decidido no participar en consultas, mientras que Lizcano se inscribió sin definir aún si se alineará con la derecha y centroderecha o con el Pacto Amplio del progresismo. Este último espacio político ya cuenta con nombres de peso: Iván Cepeda, Roy Barreras y Camilo Romero, quienes optaron por no acudir al mecanismo de firmas.

Los que esperan respuesta

El tablero no está completo. Al menos siete aspirantes aguardan la decisión de la autoridad electoral: Abelardo de la Espriella, Carlos Caicedo, Sondra Macollins, Daniel Palacios, Leonardo Huerta y Carlos Felipe Córdoba. Algunos de ellos podrían mantenerse en la carrera gracias al respaldo potencial de partidos, incluso si no alcanzan el umbral de firmas.


Los que quedaron fuera

La Registraduría también informó que seis movimientos significativos de ciudadanos no lograron el aval para inscribir candidaturas. Entre ellos, las iniciativas que respaldaban a Ernesto Sánchez, Pedro Pablo Díaz, Pedro Agustino Rosado, Mihaly Flandorffer, Henry Humberto Martínez y Alexander Francisco Henao.

Una cifra inédita

El organismo electoral revisa más de 28 millones de firmas, un volumen sin precedentes frente al proceso de 2022. La magnitud del ejercicio refleja tanto la efervescencia política como la necesidad de blindar la transparencia. La verificación, iniciada en diciembre, se convierte en un filtro decisivo: separar la voluntad ciudadana legítima de la improvisación o la estrategia de desgaste.


Lectura política


El proceso de depuración de firmas no es un trámite administrativo más: es el primer gran pulso de legitimidad en la carrera presidencial. La cifra inédita de apoyos revela un país en ebullición, donde múltiples sectores buscan abrirse paso en un escenario fragmentado. Las consultas de marzo serán el siguiente campo de batalla, donde se pondrá a prueba la capacidad de articular proyectos colectivos frente a la dispersión de candidaturas.

La política colombiana entra en una fase de redefinición: entre la consolidación de liderazgos tradicionales, la irrupción de figuras mediáticas y la apuesta por alianzas que trasciendan las fronteras ideológicas. El 21 de enero no solo cerrará un plazo, sino que abrirá un nuevo capítulo en la disputa por el poder en 2026.