#SalarioMinimo2026 El incremento del salario mínimo en Colombia: motor de movilidad económica y justicia social

Por. Editson Romero Angulo
Periodista investigador



Introducción

El salario mínimo es una de las políticas públicas más influyentes en la estructura socioeconómica de un país. En Colombia, su evolución entre 2015 y 2026 refleja tanto los desafíos de la inflación como los esfuerzos por garantizar condiciones de vida dignas.

Aquí analizamos la importancia del incremento del salario mínimo como motor de movilidad económica, sustentado en teorías económicas y evidencia empírica, y recomendando políticas de control de precios para evitar que los beneficios salariales se diluyan en la inflación.

Evolución histórica del salario mínimo en Colombia (2015–2026)

 

Año

Salario Mínimo

Auxilio Transporte

Ingreso Total

Inflación (%)

PIB (%)

 

2015

644,350

74,000

718,350

6.77

3.1

2016

689,455

77,300

766,755

7.51

2.0

2017

737,717

83,340

821,057

4.09

1.4

2018

781,242

88,211

869,453

3.18

2.6

2019

828,116

97,717

925,833

3.8

3.3

2020

877,803

102,281

980,084

2.5

-6.8

2021

908,526

106,454

1,014,980

5.62

10.6

2022

1,000,000

117,172

1,117,172

5.5

7.3

2023

1,160,000

140,606

1,300,606

13.12

7.5

2024

1,300,000

162,000

1,462,000

9.28

1.5

2025

1,423,500

162,000

1,585,500

7.4

1.2

2026

1,750,905

249,095

2,000,000

6.5

2.0

 

 Mapa correlaciones 

 


 

 Principales hallazgos


- Salario mínimo: pasó de $644.350 en 2015 a $1.750.905 en 2026, un aumento nominal cercano al 170%. 

- Crecimiento del PIB: mostró variaciones importantes, con caídas como la de 2020 (-7%) por la pandemia y recuperaciones fuertes en 2021 (10,7%). 

- Relación: mientras el salario mínimo ha tenido un crecimiento sostenido y acumulativo, el PIB ha sido más volátil, reflejando coyunturas económicas globales y nacionales. 

 Interpretación

- El incremento del salario mínimo ha sido constante, respondiendo a políticas de ajuste frente a inflación y presión social. 

- El PIB refleja la dinámica económica: crisis en 2020, recuperación en 2021–2022 y moderación en 2023–2026. 

- La comparación evidencia que los aumentos salariales no siempre están alineados con el desempeño económico, lo que genera tensiones en productividad y sostenibilidad fiscal. 

 

Fuentes consultadas

- Evolución del salario mínimo en Colombia 

- Crecimiento anual del PIB según DANE y Trading Economics 

 

 Gráficos de análisis

  • Gráfico 1: Evolución del salario mínimo vs inflación.
  • Gráfico 2: Relación entre ingreso total y crecimiento del PIB.
    (Los gráficos muestran que los incrementos salariales han sostenido el consumo interno, incluso en años de bajo crecimiento económico.)

Entre 2015 y 2026 el salario mínimo en Colombia pasó de $644.350 a $1.750.905, acompañado de un auxilio de transporte que elevó el ingreso total de $718.350 a $2.000.000. Esta evolución refleja un incremento acumulado superior al 150% nominal en una década, muy por encima de la inflación promedio anual (entre 4% y 9%), lo que permitió recuperar poder adquisitivo en varios periodos. Aunque el crecimiento del PIB mostró altibajos —con caídas como la de 2020 (-6,8%) y repuntes como el de 2021 (10,6%)—, los aumentos salariales han sido decisivos para sostener el consumo interno y la movilidad social. En síntesis, el cuadro evidencia que el incremento del salario mínimo ha funcionado como un mecanismo de compensación frente a la inflación y como motor de dinamización económica, mientras que mantener salarios bajos habría limitado la demanda agregada y profundizado la desigualdad.

El dato de $644.350 corresponde al salario mínimo mensual en Colombia para el año 2015. En ese momento, junto con el auxilio de transporte de $74.000, el ingreso total de un trabajador alcanzaba $718.350. Este nivel salarial reflejaba las condiciones de la economía nacional, marcada por una inflación cercana al 6,77% y un crecimiento del PIB del 3,1%.

En perspectiva histórica, este valor inicial sirve como punto de referencia para analizar la evolución del salario mínimo en la última década: desde cifras que apenas cubrían necesidades básicas en 2015, hasta el ingreso total de $2.000.000 en 2026. El contraste evidencia cómo los incrementos salariales han buscado compensar la inflación y mejorar el poder adquisitivo, convirtiéndose en un factor clave para dinamizar el consumo interno y la movilidad social

 

Argumentos académicos y gremiales

  • Keynes (1936): Asegura. el aumento del ingreso fortalece la demanda agregada, impulsando producción y empleo.
  • Card y Krueger (1994): Asevera, los incrementos salariales moderados no reducen empleo y mejoran productividad.
  • Sen (1999): Demuestra, ingresos dignos amplían capacidades y movilidad social.
  • Piketty (2014): Dice el salario mínimo es clave para reducir desigualdad y concentración de riqueza.
  • Organización Internacional del Trabajo (OIT): Recomienda que el salario mínimo sea un instrumento de justicia social y cohesión económica.
  • Central Unitaria de Trabajadores (CUT, Colombia): Ha defendido históricamente el aumento como garantía de dignidad laboral y motor de consumo interno.
  • ANDI (Asociación Nacional de Empresarios de Colombia): Aunque advierte sobre riesgos de informalidad, reconoce que el incremento dinamiza sectores productivos.

Reacciones frente al incremento


En el debate gremial y sindical sobre el salario mínimo en Colombia, la evolución entre 2015 y 2026 ha sido interpretada como un logro social y, al mismo tiempo, un desafío económico. Los sindicatos, encabezados por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), han defendido los incrementos como una conquista histórica que garantiza dignidad laboral y fortalece el consumo interno, argumentando que un ingreso básico más alto permite a los trabajadores cubrir necesidades esenciales y participar activamente en la economía. Por su parte, los gremios empresariales como la ANDI han mostrado reservas, señalando que aumentos acelerados pueden presionar la informalidad y afectar la competitividad, aunque reconocen que un mayor poder adquisitivo dinamiza sectores productivos y el mercado interno. En el plano político, los gobiernos han buscado equilibrar estas posiciones, decretando alzas que compensen la inflación y preserven la estabilidad macroeconómica. En conjunto, el debate refleja cómo el salario mínimo se ha convertido en un eje de negociación social, donde sindicatos, empresarios y Estado coinciden en que mantener salarios bajos desestimula el crecimiento, aunque difieren en la velocidad y el alcance de los incrementos.

Razones por las que mantener salarios bajos desestimula el crecimiento

  1. Menor consumo interno: Los hogares reducen gasto, afectando la demanda agregada.
  2. Baja productividad: Salarios bajos generan alta rotación y menor compromiso laboral.
  3. Desigualdad persistente: Limita movilidad social y cohesión económica.
  4. Estancamiento macroeconómico: Sin mercado interno fuerte, el crecimiento depende excesivamente de exportaciones.

Recomendación: control de precios

Para que el aumento salarial no se diluya en inflación:

  • Regular precios de bienes básicos (alimentos, transporte, servicios públicos).
  • Vigilar sectores estratégicos para evitar prácticas monopólicas.
  • Monitorear inflación sectorial con especial atención a la canasta básica.

Conclusión

El incremento del salario mínimo en Colombia entre 2015 y 2026 ha sido un motor de movilidad económica y justicia social. Respaldado por teorías keynesianas, estudios empíricos y posiciones gremiales, se demuestra que mantener salarios bajos desestimula el crecimiento. Sin embargo, para que los beneficios sean sostenibles, es necesario acompañar la política salarial con control de precios y regulación de mercados estratégicos.

Un ejemplo concreto de cómo el incremento del salario mínimo ha impulsado la movilidad económica en Colombia se observa en el año 2022, cuando el ingreso básico llegó a $1.117.172 y coincidió con un crecimiento del PIB del 7,3%, impulsado en gran medida por el aumento del consumo interno. De manera similar, en 2023, pese a una inflación elevada del 13,12%, el ajuste salarial permitió que millones de hogares mantuvieran su capacidad de compra y sostuvieran la demanda agregada, evitando una contracción más severa. Estos casos muestran que los aumentos salariales no solo benefician directamente a los trabajadores, sino que también dinamizan sectores como el comercio, la vivienda y los servicios, generando un efecto multiplicador en la economía. En contraste, los años de incrementos más modestos, como 2016 y 2017, reflejaron un crecimiento económico limitado (2% y 1,4% respectivamente), lo que confirma que mantener salarios bajos restringe el consumo y frena la productividad. Así, la evidencia histórica respalda la conclusión de que el salario mínimo, acompañado de políticas de control de precios en bienes esenciales, es una herramienta estratégica para garantizar justicia social y crecimiento sostenible.



Mapa de correlaciones entre salario mínimo, inflación y PIB en Colombia (2015–2026). El gráfico de calor muestra cómo estas tres variables se relacionan entre sí, evidenciando que los incrementos salariales han tenido una correlación positiva con el crecimiento económico, mientras que la inflación tiende a debilitar ese efecto cuando no se acompaña de políticas de control de precios. 

 

Interpretación del mapa

- Salario mínimo vs PIB: Existe una correlación positiva moderada, lo que indica que los aumentos salariales han contribuido a dinamizar el crecimiento económico en varios periodos. 

- Salario mínimo vs inflación: La relación es más compleja; aunque los incrementos salariales ayudan a sostener el consumo, sin control de precios pueden presionar la inflación. 

- Inflación vs PIB: Se observa una correlación negativa en algunos años, mostrando que altos niveles de inflación tienden a frenar el crecimiento económico. 

El mapa confirma que mantener salarios bajos desestimula el crecimiento, pues limita el consumo interno y la productividad. En cambio, los incrementos salariales, acompañados de políticas de regulación de precios y vigilancia de sectores estratégicos, se convierten en un motor de movilidad económica y justicia social. 

El comparativo entre salario mínimo, inflación y crecimiento del PIB en Colombia entre 2015 y 2026 permitiría visualizar con claridad las correlaciones que han marcado la dinámica económica del país. Esto muestra cómo los incrementos salariales han compensado parcialmente los efectos de la inflación y, en determinados años, han sostenido el consumo interno incluso en escenarios de bajo crecimiento económico. Al ubicar en un mismo plano las tres variables, el mapa evidenciaría que mantener salarios bajos restringe la demanda agregada y limita la movilidad social, mientras que los aumentos, acompañados de políticas de control de precios, se convierten en un motor de dinamización productiva y justicia social.

 

Glosario

  • Salario mínimo: Remuneración mínima legal que debe recibir un trabajador por su jornada laboral.
  • Auxilio de transporte: Subsidio adicional otorgado a trabajadores para cubrir gastos de desplazamiento.
  • Movilidad económica: Capacidad de los individuos de mejorar su posición socioeconómica.
  • Demanda agregada: Suma del consumo, inversión, gasto público y exportaciones netas en una economía.
  • Informalidad laboral: Empleo sin contrato ni protección social.

 

 

Bibliografía

  • Card, D., & Krueger, A. (1994). Myth and Measurement: The New Economics of the Minimum Wage. Princeton University Press.
  • Keynes, J. M. (1936). The General Theory of Employment, Interest and Money. Macmillan.
  • Sen, A. (1999). Development as Freedom. Oxford University Press.
  • Piketty, T. (2014). Capital in the Twenty-First Century. Harvard University Press.
  • Organización Internacional del Trabajo (OIT). Informes sobre salarios mínimos y justicia social.
  • Central Unitaria de Trabajadores (CUT). Comunicados oficiales sobre negociación salarial en Colombia.
  • Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI). Informes económicos y posicionamientos gremiales.
  • DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística). Series históricas de inflación y PIB.
  • Banco de la República de Colombia. Reportes macroeconómicos anuales.