A propósito del día Internacional de los Estudios Clínicos, MSD
celebró sus 40 años de presencia en Colombia con un balance que muestra
cifras alentadoras: 135 estudios activos, más de 2.600 pacientes
vinculados y 63 centros de investigación distribuidos en varias
regiones del país. Sin embargo, detrás de los números se abre un debate más
amplio sobre el papel de la investigación clínica en la salud pública y los
retos que enfrenta Colombia para consolidarse como un verdadero referente
regional.
Avances y logros
La regulación nacional, liderada por el INVIMA,
ha permitido certificar centros de investigación y garantizar estándares de
calidad en los ensayos clínicos. Este marco normativo, junto con la
participación de universidades y hospitales, ha impulsado la expansión de
estudios en fases I a IV, fortaleciendo la capacidad científica del país.
Colombia también se ha convertido en un nodo
estratégico dentro de la red global de MSD, al albergar dos centros
internacionales de investigación clínica y gestión de datos, lo que conecta
directamente al país con procesos de innovación en salud de alcance mundial.
Las tensiones detrás del
crecimiento
No obstante, el panorama no es del todo optimista.
Expertos académicos advierten que la concentración de centros en grandes
ciudades deja por fuera a regiones periféricas, limitando el acceso
equitativo a la innovación. Además, persisten vacíos éticos: muchos
pacientes que participan en ensayos clínicos no logran acceder posteriormente a
los tratamientos validados, lo que plantea preguntas sobre justicia y equidad
en el sistema.
La OMS ha señalado que los países de
ingresos medios, como Colombia, suelen ser incluidos en ensayos por su carga de
enfermedad, pero los beneficios finales se concentran en mercados de altos
ingresos. Esto obliga a repensar cómo garantizar que la investigación clínica
no solo sirva a la industria, sino también a los pacientes locales.
Formación y futuro
Universidades como la Nacional, la de Antioquia y
la Icesi han abierto programas de formación en investigación clínica, buscando
preparar profesionales capaces de responder a la creciente demanda. Sin embargo,
la articulación entre academia, Estado e industria sigue siendo insuficiente, y
la actualización normativa es un reto pendiente.
Una mirada crítica
El caso colombiano refleja un doble rostro:
por un lado, avances regulatorios y expansión de estudios clínicos; por otro,
desigualdades estructurales y dilemas éticos que ponen en cuestión la
sostenibilidad del modelo. Para que Colombia se consolide como un hub
regional de innovación en salud, será necesario descentralizar la
investigación, fortalecer los comités de ética y garantizar que los beneficios
de los ensayos lleguen efectivamente a los pacientes.
Bibliografía
- Duque
Hernández, S. J., & González Barbosa, S. (2025). Principales
problemáticas de los centros de investigación clínica en Colombia para el
desarrollo de estudios clínicos. Universidad El Bosque. https://hdl.handle.net/20.500.12495/15592
- Instituto
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- Organización
Mundial de la Salud (OMS). (2024). Una nueva guía mundial presenta recomendaciones
para que los ensayos clínicos sean más eficaces y equitativos. https://www.who.int
- Pineda
Velandia, L. A., & Sierra Esteban, F. J. (2019). Mecanismos para el
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- Agencia
UNAL. (2025). Ensayos clínicos en Colombia benefician a la industria,
no siempre a los pacientes. Universidad Nacional de Colombia. https://agenciadenoticias.unal.edu.co (agenciadenoticias.unal.edu.co in Bing)