Iván Cepeda:
La ética como bandera a tres días de las elecciones
En
el fragor de la campaña presidencial, cuando apenas restan tres días para que
los colombianos acudan a las urnas, Iván Cepeda ha puesto sobre la mesa una
propuesta que busca marcar un antes y un después en la política nacional: la
creación del Sistema
Nacional Anticorrupción. Su discurso no se limita a la
denuncia; plantea un proyecto estructural que pretende desmontar las redes de
poder que han convertido los recursos públicos en botín privado.
La corrupción como sistema
Cepeda
parte de una premisa contundente: la corrupción en Colombia dejó de ser un
fenómeno aislado para convertirse en un entramado
organizado, con conexiones políticas, burocráticas, económicas
y criminales. Este diagnóstico no es retórico; es la constatación de que la
macrocorrupción erosiona la democracia, desvía fondos sociales y perpetúa la
desigualdad.
De las palabras a los hechos
El
candidato insiste en que su gobierno no se limitará a gestos simbólicos ni a
operativos mediáticos. La propuesta se articula en cuatro ejes:
- Sistema
Nacional Anticorrupción:
integral, permanente y coordinado, con uso de inteligencia artificial y
analítica de datos para detectar irregularidades.
- Ley
Nacional Anticorrupción:
tipificación de la gran corrupción como delito grave, endurecimiento de
penas y eliminación de beneficios judiciales.
- Participación
ciudadana: auditoría
social sobre contratación y ejecución de obras públicas, con inclusión de
movimientos sociales, academia y sector privado.
- Liderazgo
especializado:
designación de Iván Velázquez Gómez, reconocido por su papel en la lucha
contra la parapolítica y la corrupción en Guatemala, como responsable del
sistema.
Una revolución ética
El
discurso de Cepeda se inscribe en lo que él mismo denomina una “revolución ética”, que
busca recuperar la confianza ciudadana en las instituciones. La promesa es
clara: “Quien robe los
recursos públicos tendrá que responder ante la justicia y devolver hasta el
último peso”.
Más
allá de la retórica, la propuesta apunta a transformar la relación entre Estado
y sociedad, colocando la transparencia como principio rector de la gestión
pública.
Contexto electoral
El
anuncio llega en un momento decisivo. La campaña se ha polarizado entre
proyectos de derecha y centro-derecha que apelan a la seguridad y el orden, y
la propuesta progresista de Cepeda, que enfatiza la ética pública, la equidad
tributaria y la participación social. La lucha contra la corrupción se
convierte así en un terreno de disputa simbólica y política, donde se juega la
credibilidad del Estado frente a la ciudadanía.
Conclusión
La propuesta de Cepeda no es solo un programa de gobierno; es una declaración de
principios. A tres días de las elecciones, su apuesta por un Estado al servicio de la ciudadanía y no
de intereses ilegales se presenta como una de las propuestas
más ambiciosas del escenario político colombiano.
En
un país marcado por la desconfianza institucional, la pregunta que queda
abierta es si la ciudadanía está dispuesta a respaldar esta revolución ética en
las urnas.