ÚLTIMA HORA | Terremoto de magnitud 7,4 deja 224 muertos en Colombia mientras continúan los rescates
Bogotá, 12 de agosto de 2026. — Colombia enfrenta una de las emergencias sísmicas más graves de los últimos años después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el lunes 10 de agosto. A unas 24 horas del movimiento telúrico, el balance de víctimas mortales ascendió a 224 personas, mientras los organismos de socorro mantienen operaciones de búsqueda y rescate entre estructuras colapsadas.
El terremoto ocurrió aproximadamente a las 7:34 de la mañana, con
epicentro reportado en inmediaciones de San José del Palmar, Chocó. La fuerza del
movimiento fue percibida en amplias zonas del territorio nacional y también en
países vecinos como Ecuador y Panamá.
Cali, Pereira y otras ciudades, entre las zonas más afectadas
La emergencia ha golpeado especialmente sectores del occidente y
centro del país. En Cali,
las autoridades reportaron el colapso de al menos una veintena de
edificaciones, con personas que permanecían atrapadas entre los escombros. Los
equipos de emergencia han recurrido a perros especializados, drones y cámaras
térmicas para localizar sobrevivientes.
El balance preliminar conocido este martes también da cuenta
de más de 600
personas heridas, mientras continúan las labores de
verificación de viviendas, edificios e infraestructura afectada. Reportes
humanitarios preliminares señalan 1.684
viviendas afectadas, 77 destruidas y 61 edificaciones colapsadas.
Estas cifras pueden cambiar a medida que los organismos de emergencia ingresen
a las zonas de difícil acceso.
Uno de los hechos que mantiene la esperanza entre los equipos de
rescate ocurrió este martes, cuando un hombre de 35 años fue encontrado con
vida y extraído de los restos de una edificación casi 24 horas después del
terremoto.
La prioridad: encontrar sobrevivientes
Las operaciones se concentran ahora en la búsqueda de personas
que podrían permanecer atrapadas. En una tragedia de esta magnitud, cada hora
resulta decisiva y las autoridades han pedido evitar el ingreso a edificaciones
que presenten grietas, inclinaciones u otros signos de daño estructural.
La situación continúa siendo dinámica. El número de víctimas,
heridos y personas desaparecidas puede aumentar o modificarse mientras avanzan
las inspecciones y los organismos de socorro consolidan sus reportes.
El terremoto también se sintió en Bogotá
El movimiento fue percibido en numerosos lugares del país,
incluida Bogotá,
donde miles de ciudadanos evacuaron edificios durante el fuerte movimiento. El
impacto territorial del sismo volvió a poner en primer plano la necesidad de
mantener actualizados los protocolos de evacuación, los planes familiares de
emergencia y las condiciones de seguridad de las edificaciones.
El Sistema Nacional de Información para la Gestión del Riesgo
recuerda que Colombia se encuentra en una región sísmicamente activa debido,
entre otros factores, a la interacción de las placas tectónicas de Nazca y
Suramérica.
Cundinamarca y Bogotá permanecen atentos
Para Cundinamarca
y Bogotá, el terremoto representa también una alerta sobre la
preparación frente a emergencias de gran magnitud. Aunque la atención nacional
está concentrada en las regiones más golpeadas, las autoridades locales deben
mantener activos sus mecanismos de evaluación de infraestructura, atención
hospitalaria y coordinación de organismos de socorro.
El Servicio
Geológico Colombiano (SGC) mantiene el seguimiento de la
actividad sísmica nacional y dispone de sistemas para consultar los sismos
sentidos y sus intensidades en diferentes municipios del país.
Una tragedia que todavía no termina
Con 224
personas fallecidas, cientos de heridos y miles de ciudadanos
afectados, Colombia entra en una etapa crítica de rescate, atención humanitaria
y evaluación de daños.
Pero detrás de cada cifra hay una familia, una vivienda, un
barrio y una historia que cambió en cuestión de minutos.
Mientras las máquinas remueven toneladas de concreto y los
socorristas escuchan entre los escombros en busca de señales de vida, la
emergencia continúa. Para los equipos de rescate, la prioridad sigue siendo una
sola: encontrar a
quienes aún puedan estar con vida y brindar atención a quienes lo han perdido
todo.