lunes, 25 de abril de 2016

“SEÑOR JULIO ROBERTO GOMEZ: USTED NO REPRESENTA A LOS TRABAJADORES”

El paro del 17 de marzo de 2016 fue decretado por las centrales obreras, las mismas que realizaron el pliego de exigencias que se presentó al gobierno. La persona que se ha declarado el representante de los trabajadores es el Señor Julio Roberto Gómez. Él se muestra a los medios y responde entrevistas sobre las exigencias de los trabajadores. ¿Cómo este personaje tan dañino se ha erigido como el líder de trabajadores? ¿Cómo llego a ser él quien negocie con el gobierno las mejoras laborales? Para responder esta pregunta primero se debe conocer algunas cifras de la estructura sindical del país. Composición de las centrales obreras Según la OCDE (2013) el tamaño de la población Colombiana es de 46,9 millones de personas y mano de obra (cantidad de trabajadores) son 22,1 millones de personas. De los 22,1 millones de trabajadores solo 811,850 están sindicalizados, es decir que solo el 3,6% de los trabajadores pertenece a un sindicato. El 49,1% de los sindicatos en Colombia está confederado en alguna central obrera (CUT, CGT, CTC, etc.) Sin embargo, el 50,9% restante no están confederados (1495 de 2933 sindicatos). El número de trabajadores que no están confederados es 128.759, un 15% del total de trabajadores sindicalizados. De los trabajadores sindicalizados 550 mil pertenecen a la CUT, hay entre ellos 385.000 funcionarios públicos. Entre la CGT y la CTC (120.349 y 45.307 afiliados respectivamente) suman 165.656 mil trabajadores sindicalizados, que son el 20% de los trabajadores que pertenecen a un sindicato. Diferencias entre empleados del sector público y privado El 49.41% de los trabajadores sindicalizados pertenecen a empresas estatales, el restante 50.59% a empresas de naturaleza privada. Según el Dane, los empleados estatales son el 3.8% de la fuerza laboral en Colombia. Si los trabajadores son 22,1 millones se puede deducir que los empleados estatales son aproximadamente son 836 mil. Si lo anterior lo contrastamos con su abrumante composición en la CUT (385 mil) y el informe de la Escuela Nacional Sindical en el cual se afirma que hay 473.958 sindicalizados de empresas públicas, se infiere que existe un nivel de sindicalización en los empleados públicos del 56.7%, es decir que más de la mitad de los trabajadores pertenecen a un sindicato. En contraste, el porcentaje de la fuerza laboral del sector privado corresponde al 96.2% (21 millones 260 mil) del total de los trabajadores en Colombia, al tomar la cantidad de empleados sindicalizados del sector privado 485.256 (ENS, 2014, p. 8) se obtiene que el porcentaje de sindicalización del sector privado es 2%. La CGT en relación a los trabajadores colombianos El señor Julio Roberto Gómez habla en nombre de los trabajadores colombianos y la central obrera en la cual es amo y señor, pero solo representa al 0.5% de los trabajadores colombianos. La representatividad de este señor solo se produce porque los trabajadores del sector privado no se han podido organizar debido a las siguientes razones: ignorancia de los derechos laborales por parte de la clase trabajadora, el paramilitarismo que siempre ha estado del lado empresarial acabando con la vida de los sindicalistas, y la inestabilidad laboral que no le permite a miles de trabajadores tercerizados luchar por sus derechos. Reiteradas traiciones del señor Julio Roberto a los trabajadores Enmermelado con el gobierno Santos ¿puede un representante de los trabajadores prestarse para firmar contratos millonarios con el gobierno? Esto no es motivo de vergüenza para la CGT quien se ha declarado una colaboradora, entiéndase contratista, de la paz. Un informe de Caracol Radio mostró lo siguiente: “La otra contratación que ha sido objeto de críticas tiene que ver con ONG, fundaciones, asociaciones y confederaciones como la CGT, que en 2013 firmó un convenio por $1.023 millones para mejorar los conocimientos de sus “dirigentes, líderes y afiliados” en el diálogo social, los derechos y las libertades “como el camino para fortalecer a la paz”. La CGT no solo es buena para celebrar contratos estatales, también es fiel defensora del contrato sindical que permite la explotación por medio de la tercerización de miles de trabajadores colombianos y lo sustenta una revista de estudios sindicales: “Quienes se encuentran obstinados en proferir toda clase de improperios contra el contrato sindical deberían de hacer un alto en el camino para reflexionar en torno a que el enemigo a vencer son las CTA y otras formas deslaborizadas de tercerización laboral. Lo ideal hacia el futuro es la contratación directa e indefinida, sin embargo, mientras logramos el estado ideal, preferimos el contrato sindical a las cooperativas de trabajo asociado”. La representatividad que tiene el señor Julio Roberto Gómez se basa en la desgracia de los trabajadores que no se han podido organizar sindicalmente y elegir líderes honestos para representarlos. Incluso, con este actual dirigente los trabajadores colombianos solo pueden ver cada día más erosionados sus derechos. Fuente: http://www.las2orillas.co
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