INFORME CIENTÍFICO: Dos dinámicas distintas sacuden el subsuelo del Chocó tras el terremoto de magnitud 7.4
Por: Editson Romero Angulo
Periodista e Investigador Social
El sismo de magnitud 7.4 que sacudió al departamento del Chocó el pasado
10 de agosto continúa bajo la lupa de las ciencias de la Tierra. El Servicio
Geológico Colombiano (SGC) reveló que la actividad sísmica posterior en la
región no está siguiendo un patrón uniforme. Los análisis técnicos demuestran
la coexistencia de dos fenómenos geológicos distintos en el subsuelo, lo que
evidencia una dinámica tectónica de alta complejidad tras la liberación masiva
de energía.
La magnitud del impacto: El equivalente a 125
bombas atómicas
Este fenómeno causó una fractura interna de aproximadamente 100
kilómetros de longitud dentro de la placa de Nazca. De acuerdo con la Red
Sismológica Nacional de Colombia (RSNC), esta ruptura generó una intensa
actividad que, hasta el corte del 31 de agosto, ya sumaba 1.340 movimientos
sísmicos en el Chocó, con magnitudes que van desde los 0.6 hasta los 4.8, y
profundidades que alcanzan los 120 kilómetros.
Doble comportamiento: Réplicas frente a enjambre
sísmico
El hallazgo más significativo de los investigadores radica en la identificación de dos comportamientos sísmicos espacial y estructuralmente diferenciados en la región:
- Secuencia de réplicas en San José del Palmar: Cerca del epicentro del terremoto original, los sismos se
registran a profundidades que oscilan entre los 70 y 105 kilómetros. En
esta zona, la frecuencia de los eventos ha mostrado una tendencia
decreciente con el paso de los días. Los expertos confirman que este
comportamiento es el esperado en una secuencia de réplicas tradicional,
donde los sismos de mayor magnitud registrados han alcanzado 4.8 y 4.3.
- Enjambre sísmico en la subregión del San Juan: Paralelamente, en los sectores de Sipí, Istmina, Medio San Juan y
Litoral del San Juan, se detectó una actividad anómala ubicada a
profundidades mucho más sutiles, entre los 30 y 60 kilómetros. El SGC
categoriza este segundo fenómeno como un enjambre sísmico. A
diferencia de las réplicas, en un enjambre no se identifica un único sismo
principal como detonante, sino que se presenta una serie de sismos
autónomos que fluctúan constantemente tanto en su frecuencia como en su
magnitud.
Las hipótesis científicas bajo evaluación
¿Qué causó la aparición de este enjambre periférico? Los científicos del
SGC evalúan actualmente diversos mecanismos geofísicos. La hipótesis inicial
sugiere que la colosal energía del sismo de magnitud 7.4 alteró el "estado
de esfuerzos" en la región, modificando de forma drástica las presiones y
fuerzas tectónicas que actúan sobre los bloques de roca subterráneos.
Una segunda línea de investigación analiza la factibilidad de una
"migración de fluidos" provenientes de la propia placa subducida, un
proceso mecánico que puede lubricar las fallas geológicas locales y facilitar
desplazamientos continuos.
Prudencia institucional ante el monitoreo constante
Fiel al rigor que caracteriza la investigación geológica, el SGC
enfatizó que "no es posible establecer de manera concluyente un único
mecanismo" para explicar la naturaleza del enjambre sísmico en la cuenca
del San Juan.
Asimismo, la entidad aclaró a la opinión pública que la presencia de
estos enjambres no funciona como una herramienta de predicción, por lo
cual es imposible determinar si ocurrirá un nuevo sismo de gran magnitud,
cuándo sucedería o qué potencia tendría. La Red Sismológica Nacional mantendrá
el monitoreo ininterrumpido en la zona para garantizar datos precisos a las
comunidades y a los comités de gestión del riesgo.