Venezuela regresa a la Feria Internacional Industrial de Bogotá tras 12 años para impulsar su renacer productivo
Bogotá, Colombia — septiembre de 2026. Después de más de una década de ausencia, Venezuela vuelve a ocupar un lugar protagónico en la XXXV Feria Internacional Industrial de Bogotá (FIB 2026). Del 28 de septiembre al 2 de octubre, el país será País Invitado en Corferias, con un pabellón de más de 600 metros cuadrados y 40 espacios de exhibición que mostrarán la diversidad de su oferta empresarial.
La delegación venezolana busca tender puentes con
compradores, distribuidores e inversionistas internacionales en un escenario
que reunirá a más de 500 expositores y cerca de 50.000 visitantes
profesionales de distintos mercados. Sectores como la metalmecánica,
energía, agroindustria, salud, turismo, construcción y tecnología estarán
representados en esta vitrina de alcance continental.
Una oportunidad para reconectar
con el mundo
Según explicó Lilián Conde, jefe de proyecto de Corferias, la FIB 2026 será también un espacio para que Venezuela fortalezca sus vínculos comerciales con más de 49 países presentes en la feria.
“En un escenario que reunirá empresas de América
Latina, Norteamérica, Europa, Asia y Oceanía, la delegación podrá presentar
capacidades productivas y establecer conversaciones con actores de diferentes
mercados”, destacó.
La participación venezolana estará orientada a
mostrar sus capacidades productivas y a facilitar conexiones en sectores
estratégicos para su desarrollo: construcción, generación eléctrica,
agroindustria, salud, turismo, automatización y tecnologías de la información.
El Pabellón Venezuela Empresarial
El espacio será operado por la firma estadounidense Hergon Projects LLC, en alianza con Corferias. La iniciativa busca consolidar una plataforma que conecte la industria venezolana con el mercado internacional, en un momento en que el país apuesta por revitalizar su aparato productivo y proyectar nuevas oportunidades de cooperación.
Conclusión editorial
El regreso de Venezuela a la Feria Internacional
Industrial de Bogotá no es solo un hecho comercial: es también un gesto
político y económico de reinserción en los circuitos regionales. Tras 12
años de ausencia, la presencia del país como invitado especial refleja un
esfuerzo por reconstruir confianza, mostrar capacidades y abrir caminos de
inversión en medio de su búsqueda de un renacer productivo.